Enviar a un amigo Cerrar |
||
En Japonés: Tekita Tuvoto En Alemán: Frau Dessohn En Coreano: Ku Lee Ro En Griego: Taradus Sines Croupulos En Chino: Pen Deh Ho En Portugués: Pelé-le En Árabe: Selah Jala Elwei En...
En una cuarta última entrega de una serie sobre el asesinato del "comandante Ramiro", de las filas del ERPI, el analista Jorge Lofredo --cofundador del Centro de Documentación de los Movimientos Armados (www.cedema.org)--, precisa que este es un momento de definiciones para la guerrilla:
Uno de los elementos constituyentes de la “campaña contrainsurgente” es la simbiosis deslegitimadora guerrilla-narco-delincuencia. Uno de los grupos más cuestionados es el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) pues está asentado en una zona donde el dominio del narco es evidente y además porque no quedan suficientemente aclaradas las formas de financiación de los grupos clandestinos armados revolucionarios.
Quizá la investigación y esclarecimiento de las circunstancias y razones que acabaron con el asesinato de su líder, el “comandante Ramiro”, resulte la ocasión propicia para que inicie algún proceso de reconsideración en la política comunicativa de la guerrilla, por lo menos en cuanto a lo que refiere a estas cuestiones. Al fin y al cabo, “sólo la verdad es revolucionaria”.
En el desarrollo de esta “campaña contrainsurgente” los medios masivos de comunicación ocupan un espacio fundamental. En este ámbito, la guerrilla también se encuentra en una situación asimétrica y desfavorable de fuerzas. Por lo tanto, las palabras y comunicados no alcanzarán para revertir esta coyuntura al menos en lo que refiere a esta instancia mediática-informativa. De hecho, al propio Lucio lo llamaron “delincuente”, “robavacas” y “ratero” y mucho más pero jamás insurgente.
Para el caso, el gobernador Zeferino Torreblanca caracterizó a “Ramiro” como un delincuente, un mero “transgresor de la ley”; sin embargo, el pueblo continuará siendo soberano para fincar el lugar de sus referentes y líderes, y a quienes acabe reconociendo como tales. En este contexto, los textos producidos por el ERPI y otras organizaciones enfrentarán una disyuntiva: por un lado el recordatorio necrológico, por otro el posicionamiento testimonial acostumbrado o, en cambio, la reivindicación acabada que sirva para establecer, a futuro, una forma distinta de convertir en presente y validar la memoria histórica en los albores del 2010 (como mínimo en lo que refiere a su valoración “simbólica-revolucionaria”).
Golpe y contragolpe es la forma acostumbrada que se recurre desde la clandestinidad para responder desde un posicionamiento defensivo y transformarlo en iniciativa. Un próximo comunicado de esta organización develará un salto cualitativo o una continuidad hacia un final incierto.
Maquiavelo.com.mx | © Copyright 2009. Todos los derechos reservados.
Iconosur